Ante la plaga de la
paloma
Debido a la preocupación
planteada por la presencia de palomas
en la mayoría de edificaciones
de las ciudades y monumentos principales
de nuestro país, informaré
sobre alternativas de manejo de esa
especie que actualmente es catalogada
como plaga.
Efectivamente, la
paloma en Santiago , ave doméstica
que ha pasado de ser símbolo
de paz a ser símbolo de problema
urbano, puede llegar a ser plaga cuando
su presencia en un territorio provoca
ciertas consecuencia ecosistémicas.
Esa especie, que utiliza las estructuras
hechas por el hombre para refugio, reproducción
y anidación, dentro de las ciudades
se alimenta principalmente de basura
y restos de la actividad humana, así
como de semillas proporcionadas por
gente que alimentándola se recrea.
En las zonas rurales se alimenta principalmente
de semillas y pequeñas frutas
suministradas por sus dueños.
Dentro del Valle Central es posible
observar las palomas en la mayoría
de las iglesias, Colegios y galpones,
edificaciones viejas o nuevas, donde
vuelan libremente y se congregan para
formar poblaciones grandes.
Por sus hábitos
se consideran poco higiénicas,
ya que acumulan sus deyecciones alrededor
del nido, favoreciendo la proliferación
de gérmenes, bacterias y parásitos.
A pesar de que no producen daños
frecuentes a los cultivos, como sí
lo hacen las otras especies de colúmbidos,
producen daños grandes a las
edificaciones, deteriorando muros, fachadas
y otros entornos, ya que sus excrementos
son altamente corrosivos. Además,
son potenciales portadoras de ectoparásitos,
entre ellos garrapatas, pulgas y ácaros.
Pueden ocasionar problemas a la salud
pública transmitiendo enfermedades
a personas o animales domésticos:
histoplasmosis (enfermedad respiratoria
provocada por el hongo Histoplasma capsulatum),
salmonellosis (provocada por la bacteria
Salmonella typhurium, que puede encontrarse
en los excrementos y transmitirse por
contaminación de los alimentos)
y ornithosis (enfermedad infecciosa
que afecta a muchas aves y puede ser
transmitida a los animales e incluso
al humano), y también pueden
provocar otras enfermedades contagiosas
para el humano. Tales palomas, además,
hospedan a varios ectoparásitos:
Cimex columbarius (chinche del nido
de la paloma), Argas relexus (garrapata
de paloma), Pseudolynchia canariensis
(mosca de la paloma), etcétera.
Actualmente existen
y ya han sido sometidos a prueba varios
métodos para el control de las
palomas que, según el sitio y
la cantidad de éstas, resultan
ser efectivos, entre ellos:
" El sistema
de púas metálicas o pinchos,
las cuales se colocan donde se asientan
los individuos, direccionandolas a otros
edificios.
" Las redes:
para bloquearv el ingreso de las aves
a otro sitio o tapar sitios donde duermen
las palomas.
" El sistema
eléctrico de baja descarga, que,
sin entrañar riesgo de incendio,
da una pequeña descarga al ave
sin dañarla- alejándola
del sitio, peligroso por la exposición
de electricidad expuesta.
" El ahuyentamiento,
principalmente con base en armas de
fuego, utilizando sonidos no detectables
por el ser humano pero sí molestando
a las aves y a los habitantes del entorno
alejándolas sin dañarlas,
muy deficiente pues siempre vuelven.
" Los agentes
químicos: los repelentes por
contacto, con base en pastas o geles,
suelen ser muy efectivos, pero su valor
residual se pierde con el correr del
tiempo y en Chile la idea no es matarlas..
" El bloqueo
de todos los puntos de anidamiento en
aberturas con mallas 100% Nylon tramada
y sin nudo con protección anti
UV, esto evacua y debe considerarse
un cambio cada 5 años.
" La reducción
de la población mediante cebos
tóxicos no es aconsejable cuando
existe un problema de sanidad que no
puede controlarse (este mecanismo debe
estar a cargo de organismos autorizados
estatalmente).
Una gran cantidad
de palomas en un sitio no significa
que haya plaga ni ningún problema.
Para determinar esto se debe elaborar
un plan de identificación de
riesgos. Y antes de aplicar los métodos
reseñados hay que hacer un estudio
previo de prevención de daños
a otras especies y al humano, sin dejar
de considerar que la especie puede estar
protegida por las leyes nacionales.
LAS HECES DE LAS PALOMAS
CONTIENEN SUSTANCIAS CORROSIVAS QUE
DISUELVEN LA PIEDRA, OIXIDAN METALES
Y OTROS MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN.
DAÑAN LA ESTÉTICA DE LOS
EDIFICIOS Y ÉSTOS REQUIEREN REPARACIONES
COSTOSAS.
POR ÚLTIMO,
LAS EXCRECIONES DE LAS PALOMAS DEJAN
DEPÓSITOS RESBALADIZOS SOBRE
LOS PAVIMENTOS LOS CUALES SON SUCIOS
Y PUEDEN SER PELIGROSOS ESPECIALMENTE
PARA LOS ANCIANOS.